¿Cómo adquirir hábitos y estilos de vida saludables?

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Cómo desarrollar hábitos y estilos de vida saludables en tu rutina diaria

 

Adoptar hábitos y estilos de vida saludables es clave para mejorar nuestra energía, bienestar mental y productividad diaria.

Después de comprender cómo funcionan los hábitos en nuestro artículo anterior, veamos ahora cómo incorporarlos en nuestra vida diaria para alcanzar nuestros objetivos y metas sin trauma ni estrés.

La mente puede reprogramarse. Sin embargo, para lograrlo debemos salir del piloto automático y comenzar a actuar con mayor conciencia.

Esto se logra a través de la conciencia plena, es decir, darnos cuenta de lo que estamos haciendo y de cómo nos comportamos.

Debemos tener en cuenta que incluso los hábitos más pequeños pueden generar un gran impacto a largo plazo en nuestras vidas.

Debemos aterrizar y salir de esos pilotos automáticos.

Esto se logra a través de la conciencia plena. Es decir, darnos cuenta de lo que estamos haciendo y de nuestro comportamiento.

Teniendo  muy en cuenta que los hábitos por insignificantes que sean, pueden generar un gran impacto a largo plazo en nuestras vidas, pongo de ejemplo un hábito moderno:

tomar el celular inmediatamente nos despertamos y visitar la redes sociales y noticias ¿ tu crees que aportará un beneficio  a tu mente y espíritu a largo plazo ? o  escuchar constantemente noticias negativas en ayunas ( que es por lo general  lo que venden los medios noticiosos)

¿ que crees tú que va cultivando en tu mente y la forma de ver el mundo y las relaciones  sociales? las redes sociales fueron diseñadas para generar placer  en nuestro cerebro y claro está! asociados a nuestros hábitos,  los investigadores de la neurociencia y marketing  saben lo que hacen ! en fin, solo es para ponerte en contexto. 

Un ejemplo de hábito moderno

 

Un ejemplo muy común hoy en día es tomar el celular inmediatamente después de despertarnos para revisar redes sociales o noticias.

Ahora pregúntate:

¿Crees que esto aportará un beneficio real a tu mente y a tu bienestar a largo plazo?

Muchas veces, lo primero que consumimos en el día son noticias negativas, ya que eso es lo que con frecuencia venden los medios informativos.

Entonces vale la pena preguntarse:
¿qué estamos cultivando en nuestra mente al empezar el día de esa manera?

Las redes sociales están diseñadas para generar placer en nuestro cerebro. Además, los investigadores en neurociencia y marketing saben perfectamente cómo asociar ese placer con nuestros hábitos diarios.

Todo esto influye en la forma en que percibimos el mundo y nuestras relaciones sociales.

El poder de las pequeñas acciones

 

Veamos otro ejemplo sencillo.

Si ahorras todos los días $1000 pesos, podría parecer algo sin importancia. Sin embargo, si lo haces de manera constante durante un año, el resultado puede convertirse en un ahorro significativo, especialmente si además genera intereses.

Esto demuestra algo muy importante: las pequeñas acciones repetidas en el tiempo generan grandes resultados.

Muchos autores coinciden en esta idea. Cada acción pequeña, por trivial que parezca, puede transformarse con el tiempo en una gran victoria.

Por eso no necesitas hacer cambios enormes de la noche a la mañana. De hecho, eso podría generar demasiado esfuerzo para tu cerebro.

En cambio, puedes comenzar con pequeños hábitos que te conduzcan progresivamente hacia la meta deseada.

Modifica las pequeñas cosas que repites cada día y empieza a acumular pequeñas victorias.

La importancia de la autoobservación

 

 

El primer paso para crear hábitos saludables es ser consciente de nuestro comportamiento.

Debemos observar nuestras acciones para comprender qué necesitamos cambiar o mejorar. Esto aplica en diferentes áreas de la vida:

  • Finanzas

  • Alimentación

  • Salud física

  • Desarrollo personal

  • Relaciones de pareja

  • Trabajo

  • Estudio

La autoobservación nos permite mejorar nuestra identidad y fortalecer nuestro carácter.

El sistema del hábito: señal, rutina y recompensa

 

Para crear un hábito necesitamos tres elementos fundamentales:

  • Señal

  • Rutina

  • Recompensa

A esto debemos sumar constancia. También es importante olvidarnos por un momento de la obsesión por el resultado final y concentrarnos en la acción que debemos realizar.

Cuando experimentamos algo que nos produce placer, el cerebro libera dopamina, una hormona que nos hace sentir bien. Curiosamente, esta sensación puede aparecer incluso antes de realizar la acción.

La señal

 

La señal es el recordatorio o estímulo que inicia el comportamiento.

Por ejemplo:

  • Si quieres empezar a leer más, el estímulo puede ser visitar una librería o buscar un libro interesante.

  • Si quieres comenzar a hacer ejercicio, una buena idea puede ser comprarte ropa deportiva nueva.

La rutina y la recompensa

 

La rutina consiste en repetir la acción de manera constante.

La recompensa es el beneficio que obtenemos después de realizarla. Esta recompensa refuerza el hábito, porque el cerebro asocia la acción con una experiencia positiva.

Por ejemplo, ir al gimnasio no produce resultados inmediatos. En cambio, comer un postre sí genera una sensación placentera en el momento.

Por eso, cuando queremos desarrollar hábitos nuevos, es importante encontrar formas de recompensarnos lo antes posible.

Un método sencillo puede ser utilizar la visualización. Por ejemplo, imprimir una imagen del objetivo que deseas alcanzar.

Un ejemplo práctico

 

El autor James Clear, en su libro Hábitos Atómicos, cuenta el caso de una familia que quería comer más saludable y ahorrar dinero.

Decidieron empezar a cocinar en casa para evitar comer fuera. Cada vez que dejaban de salir a un restaurante, transferían una pequeña cantidad de dinero a una cuenta destinada a pagar unas vacaciones en Europa.

El ahorro diario era pequeño, pero el hecho de ver crecer esa cuenta los motivaba a continuar.

Ten presente esto

 

Recuerda siempre que la suma de muchos pequeños logros produce grandes resultados en el mediano y largo plazo.

Por eso:

  • Enfócate en el proceso.

  • No descuides el resultado.

  • Diseña un entorno que facilite las acciones positivas.

 

Conclusión

 

Alcanzar tus objetivos no solo te hará sentir bien, también forma parte de la construcción de tu identidad.

Empieza modificando una pequeña conducta y, a partir de ahí, traza los siguientes pasos.

No esperes resultados inmediatos. Disfruta cada parte del proceso y, cuando menos lo esperes, te habrás convertido en la persona que siempre quisiste ser.

Un mantra para recordar

 

“Siembra un acto y cosecharás un hábito.
Siembra un hábito y cosecharás un carácter.
Siembra un carácter y cosecharás un destino.”

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